Es de una estatura pequeña, tiene una mirada no muy amigable, sus ojos decaídos, también se logran ver sus párpados inferiores muy hinchados formando pequeños bultos, al parecer son sus ojeras, no debe ser extraño que Javier tenga que hacer más trabajos para poder ganarse la vida. Muchas veces del arte no se vive.También tiene un bigote al mismo estilo de Charles Chaplin, pero sin el carisma. El mismo bigote, pero en la cara de un militar que ha vivido muchas durezas en la guerra de la vida. Tal vez tenga un poco más de Hitler, que de Chaplin. Solo un poco.
No inspira mucho, no da ganas de acercársele, ni mucho menos espero que suelte una sonrisa. No importa. No es necesario. Sus manos hablan por él, cada movimiento de sus dedos que hace con las cuerdas de la guitarra para darle un sonido y una tonalidad musical tan buena onda, un sonido que se acomoda a tu estado de ánimo. Digerible de escuchar y no tan pesada como el rock. Su estado de músico ausente, hace que sus temas instrumentales sean protagonistas de la calle.
Javier no expresa dotes de un artista capaz de unirse con la música, caminan por dos rumbos diferentes. El de la necesidad y el del placer. Espero algún día sus direcciones se encuentren y se pueda ver a Javier disfrutar y vivir la música, por el momento solo son colegas de trabajo.