lunes, 16 de enero de 2017

Carta Abierta

Para: Katherine

Si te ha llegado está carta es porque tu respuesta ha sido que ya no podemos seguir, y estaba vez debo acatarlo sin poner peros o creándome falsas esperanzas. Mientras escribo no hago otro cosa más que pensar lo estúpido que fui aquel viernes trece, al parecer la maldición de ese día llegó a mí, y maldito sean mis pensamientos que me llevaron a actuar de esa manera.  Seguramente te sorprenderá que al momento de decirme la respuesta solo te enviara esto. Pero ya agote mis últimas palabras aquí, mis últimos pensamientos y mi última esperanza de recuperarte.

Solo me queda decirte gracias por entrar en vida sin que yo quisiera que lo hagas, recordando aquel día en casa de Pilar, pero también te fuiste sin que quiera que lo hagas. Gracias porque contigo volví a sentir lo que es estar enamorado. Sentir una felicidad que solo el amor lo trae. Gracias porque nunca imaginé que una chica tan linda, y no exagero, se haya fijado en mí. Y porque creo firmemente que jamás te olvidarás “que lo esencial es invisible a los ojos”.

Gracias por  soportar las tonterías que digo y hago, o, tal vez, las veces que te he molestado despeinándote solo con el fin de que reniegues. Gracias por aguantar al niño que aún llevo dentro y decirme “pórtate bien” cuando no era el momento de hacer tonterías.

Enterarme que el día que regresamos de Miraflores, cuando estaba con algunas copas de más, está bien, muchas copas de más y te decía que te amaba. Solo me hacía entender que me enamoré de ti mucho antes de lo que yo pensé.  

Ahora solo te pido que recuerdes los mejores momentos que pasamos, que trates de ocultar el par de errores que cometí, y que, créeme me arrepiento hasta el día de hoy. Me gustó, mejor dicho, me encantó poder volver a tener una cita o salida, como la tuvimos el día que fuimos al circo. Juro que aunque me sentía un poco enfermo, lo disfruté demasiado. Así como disfrutaba el solo caminar por Santo Domingo buscando el parque misterioso, tan igual como piratas buscando el tesoro.

Contradictoriamente eres la persona con la que menos duré, sin embargo, nunca había tenido mis sentimientos tan claros hacía alguien. Lamentablemente el dolor siempre será el mismo, y espero superarlo enfocándome en otras cosas. Me gusta escribir y no te lo dije, pero tengo un blog, debo agradecerte porque fuiste en muchos casos ese toque de inspiración que me faltaba.

 En los días que hablábamos por whatsapp por momentos sentía que ya te había perdido, la forma tan de patas de hablar, ver que te habías conectado y no me habías respondido. Me llevó a darme cuenta día a día y hacerme la idea que nuestra historia culminó y que solo faltaba poner tu firme para saber y darme cuenta que era cierto.

No quiero hacerte leer mucho pero quiero terminar disculpándome porque no supe ser una persona racional en los momentos donde se necesitaba. No pude mirarte a los ojos y decirte que quiero pasar cada día contigo siendo mi enamorada en el momento correcto. Y sobre todo mil disculpas por temer a preguntarte cosas del pasado dudando del tipo de persona que eres. Hoy en día no me cabe duda que eres sorprendente, que tienes una risa que me será imposible borrar de mis recuerdos y sobre todo esos cachetes que moría por darte un beso.

No pretendo nada más con esta carta que agradecer y disculparme contigo. Eres Especial Katherine, en serio tuve mucha suerte de conocerte. Y por favor disfruta las cosas sin temor a qué pensarán los demás.

Es una carta que no necesita una respuesta. Muchos éxitos.



                                                                                                                             Daniel Jesús.