Para: Katherine
Si te ha llegado está carta es
porque tu respuesta ha sido que ya no podemos seguir, y estaba vez debo
acatarlo sin poner peros o creándome falsas esperanzas. Mientras escribo no hago
otro cosa más que pensar lo estúpido que fui aquel viernes trece, al parecer la
maldición de ese día llegó a mí, y maldito sean mis pensamientos que me
llevaron a actuar de esa manera. Seguramente
te sorprenderá que al momento de decirme la respuesta solo te enviara esto.
Pero ya agote mis últimas palabras aquí, mis últimos pensamientos y mi última
esperanza de recuperarte.
Solo me queda decirte gracias por
entrar en vida sin que yo quisiera que lo hagas, recordando aquel día en casa
de Pilar, pero también te fuiste sin que quiera que lo hagas. Gracias porque
contigo volví a sentir lo que es estar enamorado. Sentir una felicidad que solo
el amor lo trae. Gracias porque nunca imaginé que una chica tan linda, y no
exagero, se haya fijado en mí. Y porque creo firmemente que jamás te olvidarás “que
lo esencial es invisible a los ojos”.
Gracias por soportar las tonterías que digo y hago, o,
tal vez, las veces que te he molestado despeinándote solo con el fin de que
reniegues. Gracias por aguantar al niño que aún llevo dentro y decirme “pórtate
bien” cuando no era el momento de hacer tonterías.
Enterarme que el día que
regresamos de Miraflores, cuando estaba con algunas copas de más, está bien, muchas
copas de más y te decía que te amaba. Solo me hacía entender que me enamoré de
ti mucho antes de lo que yo pensé.
Ahora solo te pido que recuerdes
los mejores momentos que pasamos, que trates de ocultar el par de errores que
cometí, y que, créeme me arrepiento hasta el día de hoy. Me gustó, mejor dicho,
me encantó poder volver a tener una cita o salida, como la tuvimos el día que
fuimos al circo. Juro que aunque me sentía un poco enfermo, lo disfruté
demasiado. Así como disfrutaba el solo caminar por Santo Domingo buscando el
parque misterioso, tan igual como piratas buscando el tesoro.
Contradictoriamente eres la
persona con la que menos duré, sin embargo, nunca había tenido mis sentimientos
tan claros hacía alguien. Lamentablemente el dolor siempre será el mismo, y
espero superarlo enfocándome en otras cosas. Me gusta escribir y no te lo dije,
pero tengo un blog, debo agradecerte porque fuiste en muchos casos ese toque de
inspiración que me faltaba.
En los días que hablábamos por whatsapp por
momentos sentía que ya te había perdido, la forma tan de patas de hablar, ver
que te habías conectado y no me habías respondido. Me llevó a darme cuenta día
a día y hacerme la idea que nuestra historia culminó y que solo faltaba poner
tu firme para saber y darme cuenta que era cierto.
No quiero hacerte leer mucho pero
quiero terminar disculpándome porque no supe ser una persona racional en los
momentos donde se necesitaba. No pude mirarte a los ojos y decirte que quiero
pasar cada día contigo siendo mi enamorada en el momento correcto. Y sobre todo
mil disculpas por temer a preguntarte cosas del pasado dudando del tipo de
persona que eres. Hoy en día no me cabe duda que eres sorprendente, que tienes
una risa que me será imposible borrar de mis recuerdos y sobre todo esos
cachetes que moría por darte un beso.
No pretendo nada más con esta
carta que agradecer y disculparme contigo. Eres Especial Katherine, en serio
tuve mucha suerte de conocerte. Y por favor disfruta las cosas sin temor a qué
pensarán los demás.
Es una carta que no necesita una
respuesta. Muchos éxitos.
Daniel
Jesús.